Derechos humanos y política de drogas

Human Rights for All

 “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”
– Artículo 1, Declaración Universal de Derechos Humanos

Los retos

La Declaración Universal de Derechos Humanos tiene más de 70 años; fue anunciada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París el 10 de diciembre de 1948. Es un hito en la historia de la humanidad y expresa que cada persona tiene derecho a acatar sus derechos humanos, simplemente por ser humano. Lamentablemente, en muchas partes del mundo esto no es una realidad para todos.

Las actividades de fiscalización de drogas suelen dar lugar a graves violaciones de derechos humanos: La tortura y los malos tratos por parte de la policía, las detenciones masivas, las ejecuciones extrajudiciales, las malas prácticas penitenciarias, las penas de muerte para los presuntos consumidores y distribuidores de drogas, así como la privación de la atención sanitaria básica a las personas que necesitan ayuda médica urgente, son solo un par de ejemplos dónde los derechos humanos son quebrantados.

Más de 35 países dan pena de muerte por crímenes relacionados a drogas ilícitas

Aunque la pena de muerte para crímenes relacionados a drogas ilícitas está en violación directa con las normas de derechos humanos, más de 35 países todavía cuentan con esta legislación. Además, el acceso a tratamiento médico, las medidas de reducción de daño y la protección contra enfermedades venéreas, como el VIH y la hepatitis B, solo le son garantizados a una pequeña fracción de los consumidores de drogas a nivel mundial.

Daño colateral

Las violaciones de derechos humanos también pueden ocurrir en la implementación de programas diseñados para disuadir la producción de cultivos ilícitos. Si los cultivos ilícitos son erradicados sin crear fuentes de ingreso alternativas, esto puede llevar a crisis y necesidades básicas insatisfechas por parte de los agricultores. Asimismo, el uso de pesticidas para la erradicación puede llevar a daños graves a largo plazo para los seres humanos y el medio ambiente. Estas medidas pueden privar a las personas de sus derechos básicos a la alimentación, al agua potable y a la salud.

Derechos Humanos fundamentales para las políticas de desarrollo

Los derechos humanos son la base para una vida digna e igualitaria, el marco de una sociedad abierta y libre en la que el desarrollo sostenible es posible. Se extienden por igual a todas las personas, sin excepción, y hoy en día son legalmente vinculantes en varios tratados internacionales y regionales. Las Naciones Unidas hacen un llamado a sus Estados Miembros para que lleven a cabo actividades de control de drogas "en plena conformidad" con los principios de derechos humanos acordados internacionalmente. Esto se basa en tres tratados internacionales de fiscalización de drogas . El sistema de control internacional debe abordar los desafíos de la economía internacional de las drogas y complementar, en lugar de contrarrestar, las obligaciones de los Estados en materia de derechos humanos. En el documento final de la Sesión Especial de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas (UNGASS) del 2016 se menciona por primera vez un capítulo exclusivo sobre los derechos humanos en materia de política de drogas. Asimismo, el respeto por los derechos humanos es una condición esencial de la política alemana de desarrollo y un principio fundamental de la política de drogas de Alemania a nivel internacional.

El desarrollo alternativo fortalece los derechos humanos en regiones de presencia de cultivos ilícitos

Los gobiernos a menudo carecen de conocimientos y experiencias necesarias para implementar sus políticas de drogas en el marco de derechos humanos. Bajo el auspicio del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), GPDPD, junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Suiza, apoyó al Centro Internacional de Derechos Humanos y Políticas de Drogas de la Universidad de Essex en la formulación de las Directrices Internacionales sobre Derechos Humanos y Políticas de Drogas. Los lineamientos se redactaron en el período entre 2017 y 2019 para orientar a los gobiernos en la reforma de sus políticas de drogas y en la aclaración jurídica de los conflictos entre los regímenes de derechos humanos y de control de drogas de las Naciones Unidas. Además, dan forma concreta a las obligaciones de fiscalización de drogas sobre la base de los derechos humanos aplicables internacionalmente.

 
 

Una novedad: Directrices Internacionales sobre Derechos Humanos y Políticas de Drogas

En marzo de 2019 se presentaron estas directrices en la Convención sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas (CND). Marlene Mortler, la entonces Comisaria de Drogas del Gobierno Federal, presentó las directrices con las siguientes palabras: "El respeto de los derechos humanos es un requisito previo para una política de drogas equilibrada, orientada a la salud y centrada en el ser humano. (...) Esto se aplica a todos los ámbitos de la política de drogas: ya sea el acceso a la atención médica, la no discriminación y la no estigmatización, los juicios justos o la idoneidad de las sanciones.”
El nexo entre el desarrollo rural, el cultivo de drogas y los derechos humanos es una de las cuestiones clave en el documento. La necesidad de incluir los derechos humanos en proyectos de salud, infraestructura y educación en el marco de desarrollo alternativo, reafirma el enfoque del BMZ, el cual va más allá del cultivo de drogas y se centra sobre todo en sus razones de fondo.

Participación de todos los grupos de interés

Las partes interesadas de diversas áreas de la economía de los estupefacientes participaron en el proceso de preparación del documento: Cultivadores, consumidores de drogas ilícitas, como también juristas, representantes de organizaciones no gubernamentales y de organizaciones gubernamentales e internacionales. De esta manera se tuvieron en cuenta las opiniones y necesidades de los grupos afectados y se garantizaron los principios básicos de derechos humanos para su participación, transparencia y no discriminación en su implementación. También se logró la participación de representantes del mayor número posible de países con tres consultas regionales en África, Asia y América Latina. El siguiente paso es dar a conocer las directrices en todo el mundo y apoyar a los Estados interesados en su adaptación a las leyes y estrategias nacionales.


Las Directrices Internacionales sobre los Derechos Humanos y Política de Drogas pueden ser visualizadas y descargadas aquí .

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