Género y política de drogas

Por qué es importante el género - ¡también en la política de drogas!

Durante la infancia y la adolescencia se aprenden muchas actitudes y comportamientos, que luego se mantienen en la vida adulta. En todas las sociedades hay ideas claras de qué es un comportamiento típicamente femenino o típicamente masculino. Estos modelos de conducta tienen una gran influencia en el potencial de desarrollo de los géneros. A menudo llevan a que las mujeres y los hombres sean tratados de manera diferente en situaciones similares y enfrentados con prejuicios y expectativas específicas de género.

Las mujeres constituyen una parte esencial de las economías de la droga. Sin embargo, sus papeles son en su mayoría diferentes a los de los hombres. Incluyen sobre todo el trabajo doméstico, la prostitución y el trabajo de mensajería de drogas, es decir, tareas mal o no remuneradas, de alto riesgo y de baja jerarquía. En consecuencia, las mujeres son detenidas con más frecuencia en muchos países por delitos no violentos relacionados con la droga que por cualquier otro delito penal. Por supuesto, también se cuentan entre los consumidores de drogas. Sin embargo, sus intereses no se consideran suficientemente a nivel político y en la planificación de los proyectos de desarrollo.

Las medidas de la política de drogas, como los proyectos de desarrollo alternativo para las familias de pequeños agricultores de cultivos ilícitos, se dirigen con demasiada frecuencia principalmente a los hombres. Con respecto al grupo de los consumidores de drogas, en muchos países sólo se habla de los consumidores masculinos. Así, las ofertas de asistencia correspondientes son inaccesibles o inadecuadas para las mujeres, ya que tienen necesidades diferentes y son particularmente estigmatizadas. Para las mujeres, que son las principales responsables de los niños, la barrera interior para hacer uso de las ofertas de ayuda pública es grande, por ejemplo debido al peligro de perder la custodia de los hijos.

 
 

¿Qué significa la igualdad de género en la política de drogas?

Equidad de género significa pensar y actuar de manera diferenciada en cuanto al género, así como la promoción de la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres. La política de drogas debe basarse en el género, tanto a nivel político como en la cooperación directa con las personas afectadas. La igualdad de género es un factor esencial para el cambio continuo y, por lo tanto, también es un objetivo de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. La consideración de las diferentes realidades de vida de mujeres y hombres, así como una concepción sensible al género en cuanto al desarrollo, la implementación y la evaluación de la política de drogas, también se plantea en el documento final de la Asamblea General Especial de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas (UNGASS) de 2016.

 
 

Papeles de género en el cultivo rural de drogas

De entrada, en las zonas rurales a menudo hay grandes desigualdades socioeconómicas entre mujeres y hombres, que con frecuencia resultan en el perjuicio de las mujeres. Sin embargo, las mujeres todavía tienen un papel clave que desempeñar en el cuidado de los hogares rurales. En comparación con los hombres, las mujeres invierten más en la nutrición, la salud y la educación de la familia y, por lo tanto, contribuyen significativamente a reducir la pobreza y mejorar la seguridad alimentaria en las zonas rurales. No obstante, los programas de desarrollo alternativo se dirigen principalmente a los hombres, ya que tradicionalmente ellos son los propietarios del respectivo terreno. En consecuencia, son ellos los que benefician principalmente de las medidas de apoyo como los programas de formación continua o los préstamos.

La desigualdad de género en las zonas rurales además puede ser agravada por la fragilidad del Estado y la presencia de la economía de la droga. Las zonas de cultivo de coca, adormidera o cannabis se caracterizan por la debilidad de las instituciones, la falta de servicios públicos, la violencia y la inseguridad. Esto refuerza la posición más débil de las mujeres, ya que sufren particularmente de estas condiciones. A su vez, según su papel asignado como responsables de la familia, a menudo tienen un mayor interés en alternativas de ingresos sostenibles y legales a la economía de las drogas. Sin embargo, en cuanto a la toma de decisiones a nivel familiar y municipal, frecuentemente siguen en desventaja.

El desarrollo alternativo (DA) tiene como objetivo asegurar de manera sostenible el sustento de los pequeños agricultores mediante la creación de alternativas económicas y así reducir su dependencia de la economía de la droga. El DA debe tener en cuenta igualmente los intereses y las necesidades de mujeres y hombres. En los proyectos y programas de DA, el fortalecimiento explícito del papel de las mujeres es importante debido a su frecuente desventaja.

 
 

Papeles de género y el consumo de drogas

También pueden identificarse tendencias específicas de género con respecto al consumo de drogas y sus efectos. Las mujeres que consumen drogas sufren más estigmatización, discriminación y abuso por parte de sus familias y su entorno social. Cuando las mujeres consumen drogas, a menudo son consideradas como inmorales e incompatibles con su papel asignado como esposas y madres. Físicamente, las mujeres experimentan las consecuencias médicas y sociales del consumo de drogas más rápido que los hombres. Esto incluye una transición más rápida del uso de drogas a la adicción, y tasas más altas de terminación del tratamiento, recaída y mortalidad. La prevalencia del VIH entre las mujeres que han inyectado drogas es significativamente mayor en algunas regiones que entre los hombres. Además, muchos de los efectos de las drogas en la salud pública son específicos del género. El consumo de drogas está fuertemente correlacionado con embarazos no deseados y mortinatos. El abuso de drogas o la proximidad a las drogas también es una de las principales causas de la violencia basada en el género, como la violencia sexual, la explotación y el abuso psicológico.

 
 

La contribución de PGPDD a la equidad de género

El trabajo de PGPDD en nombre del Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) apoya una concepción sensible al género en cuanto a las diversas áreas de la política de drogas, en particular el cultivo de drogas y la asistencia para consumidores. Por esta razón, PGPDD apoya y promueve la igualdad de género a nivel político, así como en proyectos y programas. Esto se realiza tanto en el diálogo político internacional como a nivel regional y nacional con las instituciones asociadas. En todas las actividades piloto a nivel nacional, los aspectos de género se promueven explícitamente como tema transversal. También en cuanto a la promoción de las bases científicas, una especial atención se centra en la comprensión de las diferencias de género para promover la elaboración de políticas sensibles al género. Esto se realiza, por ejemplo, mediante la cooperación en investigación con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) sobre los temas de las mujeres y el consumo de drogas, así como el papel de la mujer en el cultivo y la producción de drogas.

Para más información, véase el UN Women Policy Brief 2014: Gender Perspective on the Impact of Drug Use, the Drug Trade, and Drug Control Regimes

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