Myanmar: política de drogas en proceso de reforma

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Después del Afganistán, Myanmar es el segundo mayor productor de opio del mundo. Los principales factores para la expansión del cultivo de amapola – de la que se obtiene opio y heroína – son la pobreza y la falta de seguridad alimentaria. Al mismo tiempo, en Myanmar las cifras de consumidores y consumidoras de drogas van en aumento. Especialmente el consumo de anfetaminas ha aumentado considerablemente en los últimos años. Para hacer frente a estos desafíos, Myanmar ha adoptado una Estrategia Nacional de control de drogas (2018). Dicha estrategia reconoce la adicción como un problema de salud pública y dedica un capítulo entero al enfoque del desarrollo alternativo.

Ya en los años setenta del siglo XX, el triángulo de países formado por Tailandia, Myanmar y la República Democrática Popular Lao era conocido por el cultivo de amapola. Más del 70 % del opio y de la heroína que se vendía a nivel mundial procedían del “Triángulo de Oro”. Mientras que Tailandia y la República Democrática Popular Lao han podido reducir en gran medida el cultivo, Myanmar, con un 10 % de la producción mundial, es actualmente el segundo mayor productor de opio del mundo (UNODC, 2019).

 

Una de cada nueve familias en el Estado de Shan depende económicamente del cultivo de opio. Las principales causas que han motivado la fuerte expansión del cultivo de amapola son la pobreza, la inseguridad alimentaria que esta provoca y el alto nivel de endeudamiento privado. Una familia de cinco personas vive por debajo del umbral absoluto de pobreza con un ingreso diario promedio de solo 5,50 EUR (UNODC, 2017). Al mismo tiempo, en Myanmar las cifras de consumidores y consumidoras de drogas van en aumento. En los últimos años, se ha experimentado un fuerte crecimiento especialmente el consumo de anfetaminas.

 

Se estima que el valor del mercado ilícito del opio en Myanmar oscila entre 600 y 1.300 millones EUR, lo que equivale a entre el 0,9 y el 1,9 % del PIB. Solo un 9 % de ingresos corresponde al cultivo de amapola, mientras que su procesamiento para obtener heroína y la venta de este producto generan la mayor parte de la facturación. Hasta el 26 % de la heroína producida se consume actualmente en el propio país (UNODC, 2020).

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Myanmar también es país de origen de la metanfetamina. El Estado de Shan, por su fácil acceso a químicos precursores, que proceden en su mayoría de los países vecinos, se ha convertido en un centro de producción y de tráfico de metanfetamina (ICG, 2019).

 

El número de incautaciones de pastillas de metanfetamina y de las consiguientes detenciones ha aumentado considerablemente. Actualmente, esta sustancia es más fácil de conseguir, mientras que los precios se han mantenido a un nivel bajo o incluso han disminuido (ICG, 2019). No hay datos oficiales sobre el número de consumidores de drogas en Myanmar. Los expertos estiman que hay entre 300.000 y 400.000 consumidores y consumidoras de drogas, de los cuales se estima que una cuarta parte se inyecta drogas. Hay aproximadamente 240.000 personas afectadas por el VIH/sida, de las cuales, casi una cuarta parte se inyecta drogas.

 

Los esfuerzos de Myanmar por desarrollar medidas eficaces contra las consecuencias negativas del cultivo, la producción y el consumo de drogas se resumieron en febrero de 2018 en una Estrategia Nacional de control de drogas. Esta estrategia recomienda abordar el problema de las drogas adoptando enfoques orientados a la salud, al desarrollo y a los derechos humanos, y promueve la cooperación internacional. Se espera que un plan de acción nacional ayude a implementar la estrategia en el país.

 

El Programa Global de Políticas de Drogas y Desarrollo (Global Partnership on Drug Policies and Development, GPDPD) apoya las actividades de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (United Nations Office on Drugs and Crime, UNODC) en Myanmar y de la organización no gubernamental Asian Harm Reduction Network (AHRN). El objetivo es apoyar los esfuerzos del Gobierno por adoptar un enfoque orientado al desarrollo del problema del cultivo de drogas y aplicar la reducción del daño.